jueves, 22 de febrero de 2007

Música música música música
















Voy a probar suerte. Iré a un sitio escondido. ¿Escondido dónde? ¿Dónde?. Dentro dentro de mi cabeza loca. ¿Recuerdas cuánto te gustaba bailar? Y beber ron con limón. Ron de ese morenito, morenito y cálido como el sol del Caribe. Te ponías bailona y juguetona. Y entonces podías comerte el mundo. Y nada te paraba. Lo que querías, lo perseguías con ansia hasta que lo conseguías.
Te gustaba estar en el centro de la pista de luces danzarinas y te gustaba imitar el baile de todos los demás. Como un camaleón. Perderte en los brazos de la noche. Y después salir a buscar las estrellas. Y el placer y la aventura. Ojos. Bocas. Manos. Frío y tierra mojada. O tal vez un asiento trasero estrecho y emocionante.
Mamiloca ya no te acuerdas siquiera. Ya no eres tú, Mamiloca. Esto de ahora no tiene nada que ver. ¿No ves en lo que te has convertido?
Ni sombra. Ni sombra.
Eras fuego.
FUEGO.
No recuerdas los sitios a los que tu fuego te llevó?
Tendrás que hacer un esfuerzo, Mamiloca, porque esos momentos se perderán en el olvido si no los recuerdas tú.
Y si ni siquiera tú los recuerdas, de qué servirá entonces haberlos vivido...

Anda duerme un poco, a ver si cuando despiertes tu memoria te da alguna sorpresa.


sábado, 17 de febrero de 2007

Carnaval



¿A que no me conoces? ¿A que no me conoces?
Eso es lo que siempre van diciendo las máscaras en el pueblo de Mamiloca para confundir a la gente...
En el pueblo de Mamiloca, los que se disfrazan se llaman "las máscaras".
Uy! Se llenaba la calle Mayor de máscaras que te iban parando por la calle, y te lanzaban la pregunta, por ver si eras capaz de adivinarlo...

Jeje.

martes, 13 de febrero de 2007

Chssss

Mamiloca duerme...

jueves, 25 de enero de 2007

Nieva...


En el pueblo de Mamiloca.



domingo, 21 de enero de 2007

Quién soy...



Mamiloca, Mamiloca, que te confundes...
Que ésta no es tu casa!


Que sí, que sí es mi casa, cállate. No ves que siempre visto de azul?

Noooo, tú no vistes de azul, mujer, que tenías unas cerezas rojas suculentas y preciosas en la cabecera. ¿No te acuerdas, despistada, que eres una despistada?

Pero... NO me líes eh??. Que no me líes que yo siempre he sido de este color, como el mar. Para que me entiendas, vamos, como un pitufo, podemos decir.

Anda ya! Qué pitufo ni qué pitufo, que te estás volviendo majara...

Mira déjame así que ya me pensaré yo lo que me estás diciendo, que ahora que lo dices me acuerdo de que a veces me confundo... Pero calla y vuelve mañana, a ver si me aclaro, vale?

Ay Mamiloca, Mamiloca, qué cabeza tienes.

sábado, 13 de enero de 2007

MIRA



A veces tengo ganas de sonreír y abrazar fuerte a alguien.
A veces tengo ganas de gritar y agitar los brazos con ira.
A veces me apetece llorar y otras veces reír a carcajadas.
Unas veces siento ternura por la vida.
Otras veces desaliento.
Pero de todo, de todo todo, lo que menos me gusta es no sentir nada.
El vacío.


Mamiloca no desvaríes.
Que te pierdes.

lunes, 8 de enero de 2007

Una niña


Mamiloca siempre será una niña...

domingo, 17 de diciembre de 2006

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Bosque


Vuelve, Mamiloca! Vuelve ya! ¿Dónde te has metido?

Calla, no grites, estoy en el bosque...

Pero el bosque es muy espeso y no puedo verte!

No importa, no importa, auque no me veas estoy aquí, bajo las ramas del sauce llorón, cerca de la orilla del rio. He encontrado la casa de un gnomo. Es pequeño y juguetón. Si hago mucho ruido se asustará y no podré seguir viendo cómo deshoja las margaritas...

Mamiloca, no sabes que los niños volverán pronto?

De verdad me lo dices? No me mientas, ya sabes qué ganas tengo de verlos. Qué hace una mamiloca sin sus niños? Pero no me hagas caso. Claro que lo sé que volverán. Que pronto estarán conmigo, podré seguir ejerciendo de mamiloca como antes, durante un tiempo, qué divertido!

Y es que Mamiloca se encuentra como en un pocito chico sin sus niños. Sin sitio.

La contemplación de los gnomos es una actividad interesante. Pero ella quiere un poco de acción.

El bosque es grande. Y las nubes encima de él, blancas como algodón.
Hay mariposas revoloteando entre las flores amarillas.
Y miel en las celdas exagonales.

Mamiloca lo ha visto.

lunes, 4 de diciembre de 2006

LUZ


Un poco de luz quisiera. Que ilumine el camino y me traiga a casa los colores que habitan tus ojos.
Un poco de luz que no ciegue, que consuele, que traiga consigo la más bella imagen del mundo.
Por ver, quisiera Mamiloca, que aún quedan colores hermosos, que aún brilla una esperanza cierta.
Que llegarán aún amaneceres jubilosos.

Ese sol que a veces velamos con humaredas sucias y tristes.




miércoles, 22 de noviembre de 2006

DONDE






Anda Mamiloca un poco perdida estos días. Es cosa del cambio de estación. Es cosa de trenes.
Pero esos días pasarán. Ella lo sabe, y sabe que esto también tiene que vivirlo. Tal vez de esto aprenda algo. Tal vez salga algo bueno de todo esto...


Imagen de Ana Aceves






viernes, 10 de noviembre de 2006

despues de ciertas tormentas


Ha visto Mamiloca salir el sol esta mañana. Se levantó tarde, hoy es fiesta en la ciudad y se estaba bien arropadita entre las sábanas. Lo primero que hizo fue ducharse, para empezar bien el día. Se dió cuenta que había regresado el aire de respirar a sus doloridos pulmones, que ya empezaban a estar hartos de tanto racionamiento, al fin y al cabo no estamos en guerra...
Con calma Mamiloca se fue dando cuenta de que el día avanzaba y salió a la calle, por ver qué tal se portaban con la nueva luz los jilgueros y demás pajarillos que pueblan los aleros de los tejados.
No es capaz Mamiloca de escribir con lo de dentro estos días. Han sido días difíciles, y aunque ahora está mejor prefiere dejar pasar las horas sin darles aún ni un pequeño mordisco. Está esperando a afianzarse.
Y mañana tiene que atravesar una frontera.
Y lo hará.
No lo va a pensar mucho no vaya a ser que se amilane en el último momento.
Lo hará nada más llegar.
Y de ese salto dependen muchas cosas de aquí en adelante.


Es una encrucijada.

sábado, 4 de noviembre de 2006

LÁGRIMAS



Son saladas. Salen al aire por ese conducto pequeñajo que tenemos en los ojos. Te van deshaciendo el nudo que antes por alguna extraña razón se te ha hecho en el centro del estómago, supone Mamiloca que ese nudo se ha ido haciendo poco a poco, con pedazos de cosas... Una ausencia por aquí, una mala palabra por allá, una sonrisa que no ha acudido a la cita, demasiado cansancio para un día, cosas así, que se van embrollando embrollando y se forma una bola que no veas, que va haciendo daño y cuando ya casi no cabe no puedes más. Y entonces es cuando llegan las lágrimas.
Debe ser que el líquido salado va diluyendo con paciencia el balón áspero que tienes dentro y que te oprime...
Bueno al final llegan las lágrimas y no es malo recrearse en ellas un poquito. Eso sí, con cuidado de no ahogarse.
Y después ya puedes respirar mejor.
Mamiloca se curará.
Si.
Será pronto. A ver si este cielo gris...


martes, 31 de octubre de 2006

DICE MAMILOCA


DESPIERTENME




que alguien me despierte





Que cuando la luz entre por la ventana
entre también por mis ojos dormidos
y me rescate de estas brumas


que no pueden ser todo.









viernes, 27 de octubre de 2006

PAREMOS ESTO...


Yo también he firmado ya, como mucha gente. Entre todos, que somos muchos, podemos conseguirlo.
Entre todos, que somos muchos, deberíamos poder parar muchas cosas. La negrura del mundo.


Aquí podéis firmar vosotros también.

miércoles, 25 de octubre de 2006

Una carta y una voz







Mamiloca se ha puesto loca de contenta esta tarde. La lluvia pinta de gris la calle y una cortina de agua ha llegado incluso a camuflar un momento el contorno de todas las cosas. Todo era así, muy gris y un poco tristón.
Pero entonces ha llegado una carta del pirata. El pirata le ha traido el sol y el azul salvaje del mar lejano, y por un momento le ha parecido estar allí, con él, frente a los acantilados junto a la playa de arena blanca, como del caribe.
Eso ha alegrado bastante la mirada un poco perdida de Mamiloca, que ha seguido con sus cosas con otro espíritu, mucho más relajado, donde va a parar.
Pero no ha sido solo eso. Un poco más tarde ha recibido una llamada de las tierras del Norte. Una voz cálida y tranquila que por inesperada al principio le ha costado reconocer ( parece mentira, qué bochorno...). Pero era una voz que Mamiloca ama con locura, y acto seguido se ha puesto a hacer planes.
Planes para los próximos días. Para las próximas semanas.
A Mamiloca le encantan esos planes!










viernes, 20 de octubre de 2006

JUGUETES




Mamiloca tiene juguetes. Muchos. Aunque no tantos como quisiera. Tiene un lápiz para dibujar tardes de otoño de esas que siempre le han gustado tanto. Los dibujos le salen con viento del sur incluido, un viento suave que le revuelve el pelo y le hace soltar destellos dorados, como esas hojas que danzan asustando a los caracoles. Añora a veces una buena tormenta, de aquellas que disfrutaba hace años asomada a una ventana enorme, la noche y la lluvia torrencial entrando hasta el piso de baldosas blancas, esas noches llenas de relámpagos en que gritaba a la luna escondida. La luna escondida, los truenos retumbando a su alrededor. Quería comerse la noche en esos otoños lejanos y dorados.
Mamiloca sigue aquí. Bien es verdad que a veces se pone quejica y ruidosa y pesada. Llora como una tonta por los rincones y a veces es como un pato caprichoso, y por eso parece que no está. Se enfurruña porque no le salen las cosas como ella quisiera, y da la sensación de que ha desaparecido.
Pero sigue aquí. Aquí dentro dentro. Siempre supo disfrutar de las cosas de la vida. De las cosas sencillas y también de las complicadas. De todas.
Del otoño siempre.
Siempre.

Diríase que a veces
es su estación preferida...

martes, 17 de octubre de 2006

..............................


Ha llegado la lluvia. Casi no se atreve a irrumpir después de tanto tiempo, y viene despacio, sigilosamente, como pidiendo disculpas... No hace mucho ruido, es una pequeña lluvia discreta. Pero es un sonido amable que ayuda a dormir.


El sonido de la lluvia tras la ventana.



Hace un tiempo Mamiloca escribió una carta muy breve, una carta con muy pocas palabras. Decía así:


"Es otoño y llueve. A veces es triste..."

viernes, 6 de octubre de 2006

FRIO



Hace frío en la habitación nueva de Mamiloca.
Muchos equipajes se han ido haciendo y deshaciendo encima de su cama de aire.
Y el frío como un globo se escapa de sus manos y le hiela el corazón.

Ahora, después de muchos viajes, mira despacio las paredes azules del cuarto
y le molesta el silencio que se lo quiere tragar todo.

Y las maletas están vacías en su destino.
La vuelta queda para más adelante, y el invierno es largo.
Mamiloca ...
Quiere colocar una sonrisa en la mesita de noche, la mesita de noche nueva.
Pero no sabe dónde comprarla.
En cuatro esquinas reina una calma densa donde no caben sus manos.


No hay nadie.
Y por delante globos, globos, globos que vuelan lejos muy alto...
Sus pensamientos.

viernes, 29 de septiembre de 2006

NOCHE

Vengo en la noche a poner una lágrima de vino tinto en estas páginas.
En la noche de otoño recién estrenado.
En el otoño como una nuez recién abierta,
como una almendra que apenas ha caído del árbol.
Aromas dorados.
Lejanías.
Ausencias. La primera, la mía.
No sé dónde está mi esencia.
el centro, el centro que me mueve y no veo el lugar donde todo comenzó


la luna


una bola de algodón


mis trozos. Mi vientre. Mis labios.

La noche profunda.
Un beso que se pierde sin encontrar la piel la meta las manos.
Cierra los ojos y verás dentro de tí.
Y allí está el mundo.