miércoles, 11 de abril de 2007

Nadar...


Nadando. Nadando, volando en el agua, como un águila en las alturas. Nadando entre los peces plateados, la lluvia y las lágrimas y los ríos unidos en el azul infinito. Flotan mis manos y la ingravidez me sostiene como en nubes ligeras. Agua y tus labios húmedos en mi boca. Los labios del mar, la calma. Une mi piel a tu piel, en el sueño vívido de mil noches. Un abrazo líquido, una sonrisa. Un suspiro hondo, como tragando aire. Abro los ojos, todo está contenido en ese ámbito.
Vuelo. El viento no puede penetrar en este mundo. El silencio.
Mírame. Estoy flotando, y no sé expresarlo.

viernes, 30 de marzo de 2007

AÑOS AÑOS AÑOS


-Soy muy mayor...
-Qué dices, Mamiloca, si eres una niña...
-Bueno, eso te parece a ti, que sólo me ves por dentro dentro. Pero por fuera los años han ido dejando huella, sin piedad.
-De qué me hablas? Qué es eso de los años? Qué dices? Años...
-Los años, sí, el tiempo que pasa y se lleva las cosas, la piel, las sonrisas, los momentos vividos, el aire que respiras. El tiempo que sobre tí tiene el mismo efecto que el otoño en las hojas de los árboles, que luego van y se caen y que...
-Calla, Mamiloca, que estás tontuela esta noche. Desvarías. Yo te miro y no has cambiado ni un ápice desde el día aquél en que
-!Pero calla tú! Que hoy es el día del año que a mi me toca pensar en estas cosas...
y en todas las que se han ido.
-¿Hoy? ¿por qué hoy? Qué te ha dao...
-Nada, nada, nada... Era marzo y era Domingo de ramos y nevaba... Y nací a la hora de comer, porque nunca me gustó mucho madrugar. Aunque ahora despierto enseguida, ya no es como antes, que dormía como un tronco, aunque aún tengo pereza sobre todo si llueve tras la ventana y...
-Mamiloca, deja de hablar un rato y sal a la ventana. Ahí fuera las estrellas te guiñan los ojos, y si pones atención y tuerces un poco la cabeza verás la luna... Que hay que ver que mal colocada está tu casa, no pudiste ver ni el eclipse..

miércoles, 28 de marzo de 2007

Hilando


De ausencia y de noche están hechos mis ojos en estos días
Ausencia de mí
de mis palabras dulces
de mi girar en el tiempo que no me contiene
Ahora duermo
sin sueños
Mis manos anhelan tacto
como brisa el mar
La sal de los días
la lluvia en la amplitud de los prados
Mariposas volanderas
Besos imaginarios
Imaginada sonrisa
de tus labios
Desconocidos

Ausencia
Viento que lleva la tarde lejos
El amanecer
El recuerdo

Mi corazón reposa
Pregunta
No hay respuestas
Un tal vez puede que mañana en la noche
viajen mis ojos
en tu busca...

domingo, 18 de marzo de 2007

Silencio


A ver... quién hay por ahí?
Nadie. Esta casa solitaria. Aquí vienen a dormir mis fantasías. Y parece que últimamente escasean un poquillo...
Mamiloca vuela entre la niebla, cada vez más arriba para alcanzar las nubes huidizas. Se mueve con el viento como si fuera un globo, y a veces se pierde. Se pierde. Sube y baja.
Triste.
Ahora está triste porque se le escapan los días y no le da tiempo a llenarlos. Le roban las horas. Le roban. Casi no está, de puro cansada, y ve que todo se va desdibujando, poco a poco, y no se reconoce, y todo está en suspenso, perdido en el tiempo, como ajeno. Leve.
Leve.
Una sonrisa busca. Un encuentro. Un amanecer que la haga regresar de allá arriba.
Música, tal vez, de aquella que revoluciona las endorfinas y las hace bailar desde los pies hasta raiz del pelo.
Que no.
Que no...

viernes, 2 de marzo de 2007

Planetas


Azules. Rojos. Luna blanca, cercana y lejos. Muy lejos. Estrellas fugaces. Sueños.
Atrapo al vuelo un objeto volante no identificado. Lo adorno con filigranas como espirales.
Tienen alas mis ojos. Vuelan.
Son alas mis manos.
En los sueños, a veces, cuando hay música en el espacio, floto sobre los tejados. Es enorme el universo entero. Se ven muy lejos los lagos azulados.
Subo y subo. Acompaño al viento en su viaje eterno.
Luego despierto.
Planetas que quedan lejos.
Esta noche hay eclipse...




jueves, 22 de febrero de 2007

Música música música música
















Voy a probar suerte. Iré a un sitio escondido. ¿Escondido dónde? ¿Dónde?. Dentro dentro de mi cabeza loca. ¿Recuerdas cuánto te gustaba bailar? Y beber ron con limón. Ron de ese morenito, morenito y cálido como el sol del Caribe. Te ponías bailona y juguetona. Y entonces podías comerte el mundo. Y nada te paraba. Lo que querías, lo perseguías con ansia hasta que lo conseguías.
Te gustaba estar en el centro de la pista de luces danzarinas y te gustaba imitar el baile de todos los demás. Como un camaleón. Perderte en los brazos de la noche. Y después salir a buscar las estrellas. Y el placer y la aventura. Ojos. Bocas. Manos. Frío y tierra mojada. O tal vez un asiento trasero estrecho y emocionante.
Mamiloca ya no te acuerdas siquiera. Ya no eres tú, Mamiloca. Esto de ahora no tiene nada que ver. ¿No ves en lo que te has convertido?
Ni sombra. Ni sombra.
Eras fuego.
FUEGO.
No recuerdas los sitios a los que tu fuego te llevó?
Tendrás que hacer un esfuerzo, Mamiloca, porque esos momentos se perderán en el olvido si no los recuerdas tú.
Y si ni siquiera tú los recuerdas, de qué servirá entonces haberlos vivido...

Anda duerme un poco, a ver si cuando despiertes tu memoria te da alguna sorpresa.


sábado, 17 de febrero de 2007

Carnaval



¿A que no me conoces? ¿A que no me conoces?
Eso es lo que siempre van diciendo las máscaras en el pueblo de Mamiloca para confundir a la gente...
En el pueblo de Mamiloca, los que se disfrazan se llaman "las máscaras".
Uy! Se llenaba la calle Mayor de máscaras que te iban parando por la calle, y te lanzaban la pregunta, por ver si eras capaz de adivinarlo...

Jeje.

martes, 13 de febrero de 2007

Chssss

Mamiloca duerme...

jueves, 25 de enero de 2007

Nieva...


En el pueblo de Mamiloca.



domingo, 21 de enero de 2007

Quién soy...



Mamiloca, Mamiloca, que te confundes...
Que ésta no es tu casa!


Que sí, que sí es mi casa, cállate. No ves que siempre visto de azul?

Noooo, tú no vistes de azul, mujer, que tenías unas cerezas rojas suculentas y preciosas en la cabecera. ¿No te acuerdas, despistada, que eres una despistada?

Pero... NO me líes eh??. Que no me líes que yo siempre he sido de este color, como el mar. Para que me entiendas, vamos, como un pitufo, podemos decir.

Anda ya! Qué pitufo ni qué pitufo, que te estás volviendo majara...

Mira déjame así que ya me pensaré yo lo que me estás diciendo, que ahora que lo dices me acuerdo de que a veces me confundo... Pero calla y vuelve mañana, a ver si me aclaro, vale?

Ay Mamiloca, Mamiloca, qué cabeza tienes.

sábado, 13 de enero de 2007

MIRA



A veces tengo ganas de sonreír y abrazar fuerte a alguien.
A veces tengo ganas de gritar y agitar los brazos con ira.
A veces me apetece llorar y otras veces reír a carcajadas.
Unas veces siento ternura por la vida.
Otras veces desaliento.
Pero de todo, de todo todo, lo que menos me gusta es no sentir nada.
El vacío.


Mamiloca no desvaríes.
Que te pierdes.

lunes, 8 de enero de 2007

Una niña


Mamiloca siempre será una niña...

domingo, 17 de diciembre de 2006

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Bosque


Vuelve, Mamiloca! Vuelve ya! ¿Dónde te has metido?

Calla, no grites, estoy en el bosque...

Pero el bosque es muy espeso y no puedo verte!

No importa, no importa, auque no me veas estoy aquí, bajo las ramas del sauce llorón, cerca de la orilla del rio. He encontrado la casa de un gnomo. Es pequeño y juguetón. Si hago mucho ruido se asustará y no podré seguir viendo cómo deshoja las margaritas...

Mamiloca, no sabes que los niños volverán pronto?

De verdad me lo dices? No me mientas, ya sabes qué ganas tengo de verlos. Qué hace una mamiloca sin sus niños? Pero no me hagas caso. Claro que lo sé que volverán. Que pronto estarán conmigo, podré seguir ejerciendo de mamiloca como antes, durante un tiempo, qué divertido!

Y es que Mamiloca se encuentra como en un pocito chico sin sus niños. Sin sitio.

La contemplación de los gnomos es una actividad interesante. Pero ella quiere un poco de acción.

El bosque es grande. Y las nubes encima de él, blancas como algodón.
Hay mariposas revoloteando entre las flores amarillas.
Y miel en las celdas exagonales.

Mamiloca lo ha visto.

lunes, 4 de diciembre de 2006

LUZ


Un poco de luz quisiera. Que ilumine el camino y me traiga a casa los colores que habitan tus ojos.
Un poco de luz que no ciegue, que consuele, que traiga consigo la más bella imagen del mundo.
Por ver, quisiera Mamiloca, que aún quedan colores hermosos, que aún brilla una esperanza cierta.
Que llegarán aún amaneceres jubilosos.

Ese sol que a veces velamos con humaredas sucias y tristes.




miércoles, 22 de noviembre de 2006

DONDE






Anda Mamiloca un poco perdida estos días. Es cosa del cambio de estación. Es cosa de trenes.
Pero esos días pasarán. Ella lo sabe, y sabe que esto también tiene que vivirlo. Tal vez de esto aprenda algo. Tal vez salga algo bueno de todo esto...


Imagen de Ana Aceves






viernes, 10 de noviembre de 2006

despues de ciertas tormentas


Ha visto Mamiloca salir el sol esta mañana. Se levantó tarde, hoy es fiesta en la ciudad y se estaba bien arropadita entre las sábanas. Lo primero que hizo fue ducharse, para empezar bien el día. Se dió cuenta que había regresado el aire de respirar a sus doloridos pulmones, que ya empezaban a estar hartos de tanto racionamiento, al fin y al cabo no estamos en guerra...
Con calma Mamiloca se fue dando cuenta de que el día avanzaba y salió a la calle, por ver qué tal se portaban con la nueva luz los jilgueros y demás pajarillos que pueblan los aleros de los tejados.
No es capaz Mamiloca de escribir con lo de dentro estos días. Han sido días difíciles, y aunque ahora está mejor prefiere dejar pasar las horas sin darles aún ni un pequeño mordisco. Está esperando a afianzarse.
Y mañana tiene que atravesar una frontera.
Y lo hará.
No lo va a pensar mucho no vaya a ser que se amilane en el último momento.
Lo hará nada más llegar.
Y de ese salto dependen muchas cosas de aquí en adelante.


Es una encrucijada.

sábado, 4 de noviembre de 2006

LÁGRIMAS



Son saladas. Salen al aire por ese conducto pequeñajo que tenemos en los ojos. Te van deshaciendo el nudo que antes por alguna extraña razón se te ha hecho en el centro del estómago, supone Mamiloca que ese nudo se ha ido haciendo poco a poco, con pedazos de cosas... Una ausencia por aquí, una mala palabra por allá, una sonrisa que no ha acudido a la cita, demasiado cansancio para un día, cosas así, que se van embrollando embrollando y se forma una bola que no veas, que va haciendo daño y cuando ya casi no cabe no puedes más. Y entonces es cuando llegan las lágrimas.
Debe ser que el líquido salado va diluyendo con paciencia el balón áspero que tienes dentro y que te oprime...
Bueno al final llegan las lágrimas y no es malo recrearse en ellas un poquito. Eso sí, con cuidado de no ahogarse.
Y después ya puedes respirar mejor.
Mamiloca se curará.
Si.
Será pronto. A ver si este cielo gris...


martes, 31 de octubre de 2006

DICE MAMILOCA


DESPIERTENME




que alguien me despierte





Que cuando la luz entre por la ventana
entre también por mis ojos dormidos
y me rescate de estas brumas


que no pueden ser todo.









viernes, 27 de octubre de 2006

PAREMOS ESTO...


Yo también he firmado ya, como mucha gente. Entre todos, que somos muchos, podemos conseguirlo.
Entre todos, que somos muchos, deberíamos poder parar muchas cosas. La negrura del mundo.


Aquí podéis firmar vosotros también.